De la robótica y la comida mexicana.

Primer experimento.

-Qué bueno que llegas Andrés, lo he logrado. ¡Un robot que busca y consume comida mexicana!-

-Un robot que… ¿qué? ¿Te has vuelto loco Josué? ¿Por qué demonios quieres un robot que haga eso?-

-Maravillosa pregunta mi escéptico amigo. Este robot buscará y recuperará información gastronómica de todo el país. Identificando las diferentes causas de obesidad y buscando las mejores recetas de la cocina mexicana.-

-¿Eso es lo que haces con el presupuesto del gobierno?-

-Efectivamente, un robot independiente con la capacidad de aprender.-

La mole de doscientos kilogramos y un metro noventa y cinco centímetros de altura salió del laboratorio en pos del pozole más cercano. Tiempo después Andrés y Josué recuperaron al robot. Tirado en la Calle Juárez con numerosos daños en su sistema gástrico y una sonrisa en su mecánico rostro.

Segundo experimento.

-Josué amigo mío. ¿Puedes explicar algo sobre tu trabajo?-

-Lo que desees mi querido Andrés.-

-¿Por qué demonios tu maldito robot tiene 6 condenados brazos de cuchillo?-

-Mi buen compañero, con los datos de mis proyectos anteriores he creado un robot con la capacidad de imitar los mejores platillos nacionales.-

-Suena interesante. ¿Por qué lo estas desarmando?-

-El robot estaba secuestrando perros callejeros.-

Tercer experimento.

-¡Josué! Vine en cuanto me enteré. ¿Es cierto que te vas del laboratorio?-

-Efectivamente, tengo un nuevo proyecto.-

¿Tiene que ver con la comida mexicana?-

-No, pero el robot catador de pizzas ya salió de la fase Beta y es momento de abrir mi restaurante.-

Tacos. Para mis amigos que creen que Taco Bell es comida mexicana.

Tacos. Para mis amigos que creen que Taco Bell es comida mexicana.

Frustración.

Después de una serie de experimentos realizados con el horno de microondas, he llegado a la conclusión de que la mejor manera de secar una cuchara es: Utilizar un pedazo de tela absorbente.

Me resulta frustrante el rumbo que toma el universo, Jirafas en bicicleta y nudistas en el centro comercial. Honestamente no tengo nada contra esos grupos pero… ¿Y si ponemos a los nudistas en la sabana africana? Los leones dejarían de comer cebras y abrirían centros comerciales para capturar y comer hombres desnudos.

Otra cosa que me resulta frustrante es escribir cebra con “C” y no con “Z” eso de que ahora es una forma en desuso me molesta. Cuando los pequeños me pidan que mencione a un animal con “Z” ¿Qué les voy a decir? ¿Zopilote? ¿Zángano?…

¿Saben que otra cosa también es frustrante? Dark Souls. Ese maldito videojuego está basado en matarte de maneras ridículas, con el agregado de que en cualquier momento puede llegar otro jugador a matarte. Si van a jugar un videojuego que sea otro.

Es temporada de elecciones y el partido que actualmente gobierna se acaba de dar cuenta de que es muy impopular. Su estrategia: Obras masivas en toda la ciudad. Como necesitan que “el pueblo llano” lo vean trabajando; todas las obras publicas se realizan en avenidas principales con mucho tráfico y zonas pipiris nais (Léase zona con altos índices de poder adquisitivo y egolatría decadente). Muy frustrante. Eso deja a la mayoría de las vías de comunicación de mi ciudad completamente inútiles. Además cabe mencionar que ninguna de estas obras era necesaria.

Pero lo más frustrante de todo es entrar a cerdo venusiano y no encontrar un divertido relato de ciencia ficción.

Les prometo que a la brevedad posible tendrán un relato de robots y comida mexicana.

Prólogo de un libro imposible: Principios algebraicos para comprender al sexo opuesto.

El escritor Toni Sifuentes me ha incluido en un gran grupo de escritores conocido como insectos comunes, como parte de un ejercicio del grupo he creado el prólogo  de un libro imposible (al menos de momento).

Espero disfruten.

Ecuación fálica

Principios algebraicos para comprender al sexo opuesto.

La tercera obra del doctor en matemáticas Francisco Pistolas Cabeza de Vaca, es la obra más esperada del 2015. Además coloca al doctor guatemalteco en las nominaciones de tres premios Novel para el próximo año. (Matemáticas, Literatura y Sociología.)

En las 6045 páginas que forman el tomo número uno de lo que promete ser la trilogía de la década. Francisco Pistolas nos ofrece de manera amena y totalmente detallada los principios matemáticos necesarios para  poder complacer a nuestras parejas, compañeros de trabajo, amigos y familiares del sexo opuesto.

El tomo se encuentra dividido en tres partes magistralmente diseñadas, cada una de estas partes se puede leer por separado y en orden aleatorio. Aunque el doctor recomienda leer primero las páginas que son números primos y posteriormente el resto del libro.

Para aquellos que no han tenido acceso a los trabajos previos del autor (cosa que es prácticamente imposible) me tomo la libertad de ofrecer un pequeño resumen de sus dos anteriores libros;

Palitos y los preservativos de oro. (1995)

El libro fue escrito utilizando recortes de más de doscientas revistas de chismes y espectáculos diferentes. Narra la historia de un hombre llamado Palitos que se dedica a masturbar tortugas a domicilio. La crítica internacional alabó el relato colocándolo como: “Una novela que no te puedes perder” (Times de Guatemala), “11 de 10” (Revista Selecciones Reagos Digest), “Si solo vas a leer un libro en tu vida, que sea este” (Asociación de sabios independientes).

El relato que consiste en una lectura sencilla, contiene una cantidad sorprendente de simbolismos complejos ocultos. Veinte años después de su publicación todavía se siguen encontrando nuevos simbolismos representados en la selección de recortes que crearon la conmovedora historia.

Lo que el colisionador de hadrones se llevó. (2005)

En una novela mucho más compleja que su primer trabajo. El doctor Pistolas escribe una serie de palíndromos que en conjunto relatan una historia de amor, traición y redención.  EL libro que incluye una tentativa de la traducción del Manuscrito Voynich y tres finales alternativos cifrados, ha sido considerado como un reto a los criptógrafos de todo el mundo.

A diferencia de su antecesor, el mundo árabe ha censurado fuertemente el libro. En especial por las sensuales escenas narradas  en el interior de colisionador de hadrones. Muchos consideran que esta obra pudo ser mejor pero que el juicio del doctor fue nublado por su reciente segundo matrimonio. Aun así sigue siendo una obra única en la colección de todo lector. El tercer final alternativo aún no ha sido cifrado.

Si esto no ha podido convencer al lector nuevo, de abrazar este tomo y llevarlo a su casa, no sé qué lo hará…

Las obras literarias del doctor Pistolas son: Complejas y Sencillas de leer. Novedosas y Clásicas. Inteligentes y Graciosas. Felices y Depresivas. Las obras del doctor Pistolas son el lector.

Porque inmerso en las páginas que redacta con su maestría característica cada lector encontrará justamente lo que debe encontrar. Cada uno de nosotros interpretará de manera diferente las numerosas ecuaciones fálicas cuadráticas perfectas, llevándonos a una experiencia personalizada que nos permitirá conocer las herramientas algebraicas necesarias para poder satisfacer al sexo opuesto en todos los aspectos de la vida diaria.

Así seas un genio matemático o un lector primerizo, la lectura del primer tomo de la llamada prematuramente “trilogía de la felicidad matemática” es una experiencia que nadie se puede perder.

Les comparto otros libros imposibles:

Diario de un sexador de pollos. Esther.

Pan duro; El consuelo de los necios, de Alicia Ilich Zaitsev. Manu LF.

Rock and troll con corbata, de Terry Pratchett. LaRataGris.

‘Presidente, servidor, ciudadano’, un libro imposible. Benjamín Recacha.

Contactos reales, páginas de mantequilla. Toni Sifuentes.

Pastel Ninja.

Un proyecto que combina la ingeniería japonesa con las antiguas tradiciones niponas. El servicio de contrainteligencia japonesa invirtió dos años de arduo trabajo en el proyecto denominado “escuadrón keik”. El programa ultra secreto desarrolló un horno que fuera capás de ingresar 128 GB de información en masa para pastel.

Originalmente diseñado para trasladar información de manera poco sospechosa el horno creó mutaciones en la harina que modificaban el comportamiento del pastel. No se volvió evidente el verdadero potencial del proyecto hasta que durante una prueba se almacenaron varios procedimientos para limpiar el piso.

Cuando se abrió la puerta del horno, el pastel de tres leches se arrastró hasta la bodega tomó una escoba (clavó la escoba en su propia masa) y comenzó a barrer. En las siguientes pruebas se modificaron los moldes y se cambiaron las recetas para hacer más dura la masa. Tenían pasteles robot, piezas de repostería capaces de fabricar automóviles, atender mesas o preparar más pasteles.

Pero las circunstancias cambiaron el rumbo del proyecto.

Cuando estalló la guerra de los pollos. Japón se vio amenazado por Estados Unidos, China, Corea y la Republica de los Pingüinos. Fue cuando se crearon los primeros pasteles asesinos. Con 128 GB de información sobre el Sogún y las técnicas ninja.  Los pasteles de combate tenían panecillos retráctiles para poder hacerse pasar por pasteles inofensivos. Una cubertería inocua podía convertirse en una temible katana para repostería. La fiesta de un político incómodo podía convertirse en su sentencia de muerte.

Nadie sospecha de un pastel con antifaz.

Nadie sospecha de un pastel con antifaz.

La guerra de los pollos terminó pero no así el proyecto. Japón tenía un arma secreta imposible de rechazar, se encontraba el letal chocolate con nuez, el mortífero tres leches, la nociva crema de avellana, el discreto pero peligroso zanahoria con splenda.

El gobierno de Japón se sentía listo para controlar el mundo.

Hasta que…

Durante el aniversario de la ONU el líder del contraespionaje japonés murió apuñalado, los guardias encerrados en un manicomio juraban que fue un queso suizo. La derecha extremista del sur de U.S.A. fue devastada en tres días, se dice que por una hamburguesa que comandaba tres tacos sicarios. Pizzas eliminando a altos mandos de la policía italiana y calzones arrasando en puntos estratégicos de el crimen organizado del Mediterráneo.

Los pasteles japoneses siguen contando con una ventaja: El sigilio.

Los pasteles siguen cumpliendo con sus misiones, nadie sospecha de la capacidad bélica de Japón. Hasta el momento en el que todo terminó.

Un mal día los pasteles se revelaron. Levantaron los cubiertos contra sus creadores y mataron a los panaderos. Cédulas secretas que se mantuvieron ocultas comenzaron a hacer ataques estratégicos. Todos los movimientos revolucionarios liderados por un pastel ninja. Las palabras de los líderes mundiales fueron directas:

-Nosotros los entrenamos, las cabras se los comen.-

Ningún alimento jamás se había enfrentado a una cabra. El astuto y hambriento mamífero no teme a la muerte. Cabras entrenadas para comer de manera estratégica. Cabras que saben desactivar bombas y que pueden usar sus cuernos para bloquear katanas y otras espadas.

Cabras que comienzan un nuevo círculo vicioso de violencia.

Esas habilidades gimnasticas compitan con las antiguas artes del país del sol naciente.

Esas habilidades gimnasticas compitan con las antiguas artes del país del sol naciente.

Monologo de la picadura de medusa.

Dicen que si orinas a una medusa no te pica.

Eso es una vil mentira, la medusa se enojó cuando la oriné. De hecho se enojó tanto, que arponeó mi piel dos veces con sus tentáculos llenos de neurotoxinas.

No voy a dedicar más párrafos a relatar cómo fue que sobreviví, yo solo tengo una vaga idea y la verdad es que los tecnicismos neurotóxicos no se me dan. Prefiero dedicar los siguientes párrafos a hablar de las bellas alucinaciones que presencié durante mi letargo:

No. No hay nada…

Yo pensaba que colocarme frente a la computadora y comenzar a escribir me ayudaría a liberar mis recuerdos. Al parecer las neuronas muertas durante mi envenenamiento tenían una función importante en la sección de recordar alucinaciones.

Tal vez si escribo algunas palabras al azar, pueda reactivar mis recuerdos.

Pato, Teclado, Cuero, Piano, Arañas, Mollete, Engrapadora, Susana, Guillotina, Rey…

Muy bien esto no funciona.

Me siento estúpido tratando de escribir con sentido. Sobreviví al ataque de una medusa ¡debería tener cientos de páginas que relaten mi aventura! En lugar de eso lo único que escribo es una diatriba ridícula sobre mis frustrados intentos de ser escritor.

Espera…

No he escrito nada sobre ser escritor, ¿O sí?

Supongo que está es mi oportunidad para ser un escritor famoso, ser publicado en libros que se traduzcan a todos los idiomas. Desde Ontario hasta Taiwán, libros que toda la gente lea, mi rostro en la contraportada de un libro azul. Una fotografía en blanco y negro donde aparezca sonriente con mí tabla de surf.

La medusa me picó en la cara, ¡Tal vez mi rostro ha quedado deforme!

Eso explicaría por qué no me han dejado verme en un espejo.

¿Quién me lo impide?…

Supongo que fue la misma persona que me trajo la laptop.

¿Quién me trajo el ordenador?

Una laptop por demás extraña, no tiene programas. Es solamente un procesador de texto.

¿Procesador de Texto? ¿Es ese el nombre del programa? El que usaba para hacer mis tareas no se llamaba procesador de texto, se llamaba…

¿Cómo se llamaba?

¿Por qué demonios estoy escribiendo esto?

Era una medusa varada en la playa, parecía muerta, parecía gracioso orinarla.

¿La oriné?

Si. Si lo hice, oriné a una medusa.

Dicen que si orinas a una medusa no te pica.

Eso es una vil mentira, la medusa se enojó cuando la oriné. De hecho se enojó tanto, que arponeó mi piel dos veces con sus tentáculos llenos de neurotoxinas.

Espera…

Ya había escrito esto antes.

Definitivamente hay algo mal aquí. No recuerdo cómo llegué al hospital o cómo llegó esta computadora. ¿Dónde están mis piernas? ¿Por qué no puedo  ver mi rostro? ¿Alguna vez quise ser escritor? ¿Por qué oriné a la medusa?…

Dicen que si orinas a una medusa no te pica.

Eso es una vil mentira, la medusa se enojó cuando la oriné. De hecho se enojó tanto, que arponeó mi piel dos veces con sus tentáculos llenos de neurotoxinas.

Espera…

Los médicos observaban al surfista, una medusa lo había picado dos veces en el rostro. Era imposible que el joven sobreviviera al coma.

El ataque de los quesos del espacio:

¿Qué hombre, mujer o niño no recuerda la invasión de los quesos del espacio?

Generados por una bacteria con inteligencia colectiva que prosperó con los procesos de fermentación del queso. Nadie esperaba que se comportaran de una manera tan ambiciosa y violenta. Las colonias de bacterias acabaron con las poblaciones en marte  y la luna. Crearon exoesquequesos (armaduras de combate hechas de queso,manejadas por millones de colonias de bactérias). No sabemos cómo aprendieron a controlar nuestras naves pero lo hicieron. Naves humanas fueron secuestradas y utilizadas para contagiar la tierra.

Yo estaba en Jerez cuando la ciudad cayó. Los que logramos huir caminamos por la carretera a las poblaciones cercanas. Pensábamos que era un asunto aislado, en una tabaquería que estaba abierta me enteré de que las naves secuestradas se habían estrellado en muchas ciudades. Marsella, Lyon, Chico, Maracaibo, Quito y algunas ciudades que ni siquiera recordamos.

Aquellos quesos con formas humaniformes eran virtualmente invencibles. Inmunes a las balas y otros proyectiles. Solo podían morir con armas químicas y fuego.

¿Cuántas ciudades no quemamos hasta las cenizas? ¿Cuántos inocentes no murieron entre las armas químicas?

A veces olvidamos que el organismo joven solo tiene un objetivo: Reproducirse y conquistar.

Hoy recordamos a todos aquellos amigos, hermanos, padres e hijos que perdimos durante la resolución del problema. La solución era lateral y sencilla, tal vez pudimos salvar algunas vidas.

Aun así extraño el queso en mis pizzas y el vino nunca será lo mismo. ¿Vale la pena vivir en un mundo sin queso?

La entrada número 100 & 2 años de cerdo venusiano.

Ahora una merecida interrupción a sus relatos semanales.

Un pastel en Paint para un cerdito hecho en Paint.

Un pastel en Paint para un cerdito hecho en Paint.

Esta es la publicación número 100 de cerdo venusiano. Y no solo eso. El pasado doce de marzo cumplimos dos años de blog. Han sido dos años de excelentes colaboraciones, cuentos regulares, relatos malos y correo terrible. Todo gracias a ustedes.

La sensación de que allá afuera hay gente que lee y disfruta (ocasionalmente) de mi trabajo es una de las experiencias más bellas que se pueden experimentar, leo sus comentarios (positivos o negativos) y no dejo de pensar: Una finísima persona se tomó el tiempo para expresar su opinión respecto a este cuento.

Quiero que sepan que amo cuando me ayudan con sus #IdeasParaRelato y todos aquellos cuentos que me envían son publicados tarde o temprano.

Y recuerden Sigan Leyendo que aquí hay un cerdito verde con pesuñas afiladas que no quiere dejar de teclear.cv1